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Paz de Alarcón, Trianera del Año 2025 y su conexión con el barrio

La conexión entre una persona y su barrio puede ser una de las relaciones más profundas y significativas en la vida. Para Paz de Alarcón, una de las figuras más queridas de Triana, este vínculo se ha visto reafirmado tras ser nombrada Trianera del Año 2025. Este reconocimiento no solo celebra su trayectoria artística, sino que también subraya la esencia de su vida en este emblemático barrio sevillano. En sus palabras resuena la alegría y el orgullo de pertenecer a un lugar que ha moldeado su identidad.

Un regalo inesperado en un día especial

El 26 de julio de 2025 será una fecha memorable para Paz de Alarcón. En el marco de la Velá de Santiago y Santa Ana, una de las festividades más emblemáticas de Triana, recibirá este merecido reconocimiento. La noticia llegó el mismo día en que celebraba su 50 cumpleaños, lo que convirtió la ocasión en un doble motivo de celebración.

«Desde que me he enterado, paseo diferente por el barrio de Triana», confiesa Paz. Esta reflexión muestra cómo un reconocimiento puede cambiar la percepción personal que se tiene de un lugar. Para ella, ser Trianera del Año significa más que un título; es un testimonio de su vida y sus vivencias en un barrio que ha estado presente en cada etapa de su existencia.

La esencia de Triana: recuerdos y experiencias

Para Paz, Triana no es solo un lugar geográfico, sino un cúmulo de recuerdos que atesora con cariño. «Triana son las calles que me han visto nacer, los adoquines que yo he pisado de chica», dice con nostalgia. El olor a azahar, las sardinas en Los Chorritos de la Calle Betis, y el bullicio del Mercado son solo algunos de los elementos que componen su visión de este barrio lleno de vida.

Además, las tradiciones y las costumbres son parte integral de lo que significa Triana para ella. Paz menciona con cariño la Cabalgata de Reyes y los momentos de alegría compartidos con sus vecinos, lo que refuerza el sentido comunitario que caracteriza al barrio. En su descripción, Triana se convierte en un lienzo de colores, olores y sabores, donde cada rincón evoca risas y emociones.

Momentos clave en la vida de Paz en Triana

Los recuerdos de Paz en Triana están marcados por momentos significativos. Desde su infancia, cuando era una niña rodeada de una familia numerosa, hasta su adolescencia, donde las salidas con amigos configuraron su identidad social. «Los recuerdos más importantes son con mi familia», señala. Reuniones familiares en su hogar se convirtieron en celebraciones en las que la casa se transformaba en un pequeño barrio.

Durante su adolescencia, sus escapadas a los Salesianos y otros lugares del barrio fueron cruciales para su desarrollo personal. «Soy muy de bares», confiesa, reflejando su amor por el ambiente local y la conexión que crea con la gente del lugar. Este aprecio por los bares de Triana no es solo por la comida, sino por las historias y las interacciones que surgen en esos espacios.

La carrera artística: un viaje lleno de aprendizajes

Paz de Alarcón ha vivido su carrera artística con pasión y dedicación. Su primera experiencia sobre un escenario fue a una edad temprana en los Salesianos de Triana. «La primera vez que me monto en un escenario fue en los Salesianos de Triana con Juanma Alarcón», recuerda. Este momento fue el punto de partida de una trayectoria llena de hitos, desde su formación en interpretación hasta su regreso como profesora.

En su carrera, ha tenido la oportunidad de estrenar obras en espacios emblemáticos del barrio, como Casa La Teatro y el Hotel Triana. Uno de los momentos más especiales para ella fue en la Velá de 2024, cuando presentó su grupo de copla-rock, The Miarmers. Esta conexión con su entorno se refleja en su trabajo, donde cada actuación es un homenaje a su amado barrio.

Referentes y figuras inspiradoras

La trayectoria de Paz no solo se ha visto influenciada por sus experiencias personales, sino también por las personas que la han rodeado. En su vida profesional, menciona a sus profesores y compañeros como pilares fundamentales. «Toda la gente que yo veía en la tele y decía: “Yo quiero ser como ella”», recuerda. Este deseo de emular a sus ídolos refleja la aspiración que la ha llevado a convertirse en un referente en su comunidad.

Pero en su vida personal, también destaca a aquellos que han dejado una huella imborrable. «La señora que vendía los pollos» es un ejemplo de la fuerza y la perseverancia que admira. Esta figura del barrio representa el espíritu de lucha y trabajo duro que ha marcado su vida. Además, los monitores del oratorio de los Salesianos de Triana fueron cruciales en su formación, proporcionándole la confianza necesaria para crecer.

La Velá: un evento que une a la comunidad

Paz de Alarcón no solo ha vivido en Triana, sino que también ha sido parte activa de su vida cultural. «He intentado no perdérmela nunca», dice sobre la Velá. Este evento es una celebración de las tradiciones locales y un momento de encuentro para los trianeros. Con entusiasmo, asegura que este año asistirá todos los días, subrayando su compromiso con la comunidad y la importancia de mantener vivas las tradiciones.

Deseos y legado en su barrio

Cuando reflexiona sobre cómo le gustaría ser recordada, Paz expresa un profundo deseo de conexión con su comunidad. «Me gustaría que me recordase como una vecina más que fue libre», afirma. Este deseo de ser vista como una parte integral de Triana revela su anhelo de dejar una huella duradera en el barrio que la ha visto crecer.

Además, desea que su esencia, su forma de ser y su arte continúen resonando en Triana, incluso después de su partida. Este pensamiento muestra la profunda conexión que siente con su hogar, enfatizando la importancia de la comunidad en la formación de su identidad.

Los rincones de Triana que no debes perderte

Finalmente, Paz comparte sus cinco rincones favoritos de Triana, lugares que representan su esencia personal. El barrio de la Dársena destaca por su singularidad, mientras que el barrio León evoca la belleza de los naranjos en flor. El paseo de la O es un lugar ideal para disfrutar de la tranquilidad, y la placita de Peñaflor es un rincón que considera precioso.

  • Barrio de la Dársena: Un lugar con su propia idiosincrasia.
  • Barrio León: Con sus naranjos en flor, es un deleite para los sentidos.
  • Paseo de la O: Ideal para pasear y desconectar.
  • Placita de Peñaflor: Un rincón encantador y lleno de vida.
  • Bar Duero: Un clásico donde la tradición se mantiene viva.

En sus palabras, «Triana es pasearla y lo que te va pasando», lo que demuestra que cada paso en este barrio está lleno de historias y experiencias que la conectan con su pasado y su presente. Con esta conexión, Paz de Alarcón se convierte en un verdadero símbolo de lo que Triana representa: comunidad, tradición y amor por la vida.