La educación es un pilar fundamental en la sociedad, y es aún más notable cuando se brinda de forma inclusiva a adultos que buscan ampliar sus horizontes. En este contexto, el CEPER Valdés Leal de Sevilla ha destacado por su compromiso con la enseñanza de adultos, un espacio donde se fomenta el amor por el conocimiento y la cultura. Recientemente, la reconocida historiadora del arte María Fidalgo ofreció una disertación que no solo enriqueció a los asistentes, sino que también resaltó la invaluable labor de los educadores dedicados.
María Fidalgo: una voz autorizada en la historia del arte
María Fidalgo, Doctora en Historia del Arte, ha dedicado su vida a la investigación y difusión de la cultura. Su experiencia en diversas academias le otorga una perspectiva única sobre el arte, lo que la convierte en una conferenciante muy solicitada. En este evento, fue invitada por Rocío Moyano del Estad, una educadora apasionada que ha trabajado incansablemente en el ámbito de la enseñanza permanente para adultos.
El CEPER Valdés Leal, nombrado en honor al célebre pintor barroco español, se convierte en un escenario ideal para explorar la historia del arte y su impacto en la sociedad. Durante la charla, Fidalgo utilizó la figura de Murillo, contemporáneo y a veces considerado rival de Valdés Leal, para comparar sus obras y estilos, ofreciendo a los asistentes una visión más rica y profunda de la pintura del siglo XVII en Sevilla.
Una clase sin precedentes para adultos
Este encuentro significó una experiencia única para Fidalgo, quien compartió que esta fue la primera vez que impartía una clase a un público adulto tras su retirada del Instituto Fernando de Herrera. Esta nueva audiencia le permitió reconectar con un espíritu de curiosidad y deseo de aprendizaje que muchas veces se observa en los jóvenes estudiantes.
La historiadora expresó su gratitud por la oportunidad y destacó la energía positiva que emanaba del grupo. “Las caras de mis alumnos reflejaban la misma curiosidad que he visto en mis adolescentes. Era evidente que estaban listos para absorber nuevos conocimientos”, comentó. Esta vivencia fue posible gracias a la dedicación de Rocío Moyano, cuya pasión por la enseñanza fue palpable en la respuesta entusiasta de sus alumnos.
El impacto de educadores comprometidos
La labor de Rocío Moyano del Estad es digna de mención. Licenciada en Filosofía y Letras, especializada en Inglés y Pedagogía Terapéutica, su enfoque hacia la educación va más allá de la mera transmisión de conocimientos. Ella busca inspirar a sus alumnos y fomentar un ambiente de aprendizaje en el que cada individuo pueda florecer.
- Diseño de clases interactivas y significativas.
- Enfoque en la empatía y comprensión de las necesidades de los estudiantes.
- Fomento de la curiosidad intelectual y la autoexploración.
Este compromiso se traduce en una enseñanza rica en recursos tanto humanos como culturales, creando un espacio donde los estudiantes pueden sentirse valorados y motivados. Fidalgo subrayó la importancia de tener educadores como Moyano, quienes son esenciales para lograr un sistema educativo de calidad.
Una serie de conferencias enriquecedoras
La charla de María Fidalgo fue solo una de las muchas actividades que los estudiantes del CEPER Valdés Leal tuvieron la oportunidad de disfrutar. El trimestre dedicado a la pintura se complementó con la presencia de otros destacados especialistas, como la musicóloga Laura Mondéjar y el escritor Antonio Puente Mayor, autor de “El pintor de los Muertos”. Estas actividades no solo enriquecieron la formación de los alumnos, sino que también les proporcionaron una visión integral de la cultura y el arte.
Además, la visita al Museo de Bellas Artes se convirtió en una experiencia práctica en la que los alumnos pudieron apreciar de cerca las obras de arte que tanto estudiaron durante las conferencias, estableciendo un vínculo directo entre la teoría y la práctica.
Reflejos de emociones en el arte
Durante su disertación, Fidalgo se adentró en la obra de Murillo, explorando no solo su técnica, sino también las emociones que transmitía. Esta conexión fue también una invitación para que los estudiantes reflexionaran sobre su propia creatividad. Juntos, crearon un lienzo en acrílico, un proyecto colaborativo que representaba no solo un ejercicio artístico, sino un compendio de sus vivencias, emociones y aspiraciones.
- Alegrias y temores expresados a través del arte.
- Esperanzas y sueños reflejados en colores vibrantes.
- Un estilo naif que permitía la espontaneidad y la autoexpresión.
Este trabajo en equipo no solo fomentó la creatividad, sino que también fortaleció los lazos entre los estudiantes, convirtiendo la experiencia en un momento memorable y significativo.
El cierre perfecto: una actuación flamenca
Como cierre de esta enriquecedora jornada, Rocío Moyano ofreció una interpretación de una sevillana titulada “La primavera en Sevilla tiene distinto color”. Este momento musical no solo celebró la cultura andaluza, sino que también simbolizó el espíritu colectivo del grupo, uniendo el arte visual y la música en una experiencia inolvidable.
Fidalgo, al concluir su intervención, agradeció la cálida acogida y dedicó su charla a su mentor, Enrique Valdivieso, quien dejó un legado significativo en su vida profesional. Este gesto no solo es un homenaje a Valdivieso, sino también un llamado a reconocer la importancia de los educadores que marcan la diferencia en la vida de sus alumnos.


























