José Moreno Hurtado, conocido popularmente como Josele, ha dejado un vacío difícil de llenar en el panorama cultural español tras su fallecimiento a la edad de 81 años en Sevilla. Su vida estuvo marcada por una diversidad de talentos que abarcaban la música, el humor y la producción, convirtiéndolo en una figura fundamental de la cultura popular en España. En este artículo, exploraremos su legado, su trayectoria artística y el impacto que tuvo en varias generaciones de españoles.
Un recorrido por la vida de Josele
Josele nació en un entorno familiar que fomentó su interés por las artes. Desde una edad temprana, mostró aptitudes tanto para la música como para el humor, lo que le permitió desarrollar una carrera multifacética. Su trayectoria comenzó en la década de los sesenta, una época vibrante para la música en España, en la que los jóvenes buscaban nuevas formas de expresión.
Los inicios de Josele estuvieron marcados por su participación en diferentes proyectos musicales, pero su verdadera popularidad llegó con el grupo Los Payos. Esta formación, que capturó la esencia de la música española de su tiempo, lo catapultó al estrellato. Canciones como “María Isabel” no solo se convirtieron en himnos de verano, sino que también reflejaron una era llena de cambios y ansias de libertad.
Los Payos y el fenómeno musical de los años sesenta
Los Payos fueron un grupo que combinó la música pop con ritmos flamencos y rumberos, creando un sonido único que resonaba con el público. La canción “María Isabel” se convirtió en un gran éxito, gracias a su melodía pegajosa y a la letra que evocaba nostalgia y alegría. Este éxito fue un hito que marcó el inicio de una serie de logros para el grupo.
- «Mi pequeña Anita»
- «Qué cara tiene la gorda»
- «Compasión»
Estos temas, junto con “María Isabel”, formaron parte de un repertorio que definió el sonido de una década. Sin embargo, algunas de sus letras, como en el caso de “Qué cara tiene la gorda”, hoy en día serían objeto de debate por su contenido y contexto social. Esto pone de manifiesto cómo el arte puede ser un espejo de la sociedad y, a la vez, un vehículo de crítica social.
Influencias familiares y colaboraciones artísticas
La familia de Josele también influyó en su carrera. Su hermano, Benito Moreno, se convirtió en un reconocido pintor y músico, mientras que su otro hermano, Máximo Moreno, se destacó en la fotografía y el diseño de portadas de discos. Esta conexión familiar enriqueció su trayectoria artística, creando un entorno de creatividad e inspiración mutua.
Durante su carrera, Josele realizó numerosas giras y presentaciones en cruceros, donde se ganó la vida amenizando a los pasajeros. Estos viajes fueron fundamentales para su desarrollo como artista, permitiéndole conocer diferentes culturas y estilos musicales, que a su vez influirían en su trabajo posterior.
El paso del tiempo y la reinvención en el humor
Después de su etapa con Los Payos, Josele se aventuró en el mundo del humor. De una manera casi accidental, grabó un sketch que se convertiría en emblemático: una conversación ficticia con un emigrante en Alemania. Este trabajo le abrió las puertas a una nueva faceta de su carrera, donde su ingenio y sentido del humor brillaron.
El humor, especialmente durante la Transición española, se convirtió en una herramienta poderosa para criticar y reflexionar sobre la sociedad. Josele se sumergió en este ámbito, publicando varios discos de chistes y participando en películas que capturaban el espíritu de la época. Su estilo, a menudo oscuro y provocador, se comparó con el de otros humoristas de la época como Chumy Chúmez.
Más allá de la música: un productor influyente
Aparte de sus actuaciones y grabaciones, Josele también se dedicó a la producción discográfica, donde apoyó a nuevos artistas y ayudó a dar forma a la industria musical en España. Este papel fue crucial, ya que permitió que nuevas voces emergieran y se diversificara el panorama musical del país.
Además, se destacó como comentarista deportivo en el programa “El Pelotazo” de Canal Sur Radio. Su estilo único y sentido del humor aportaron una frescura a las transmisiones deportivas, convirtiéndolo en una figura querida por los oyentes.
Legado y despedida de un artista querido
Josele no solo fue un artista polifacético, sino también un ser humano entrañable. Su personalidad amable y respetuosa resonaba con las personas que lo conocieron. A pesar de su éxito, mantenía una humildad que lo hacía aún más apreciado entre sus seguidores y colegas. Su tímida naturaleza, combinada con un agudo sentido del humor, lo convirtió en un personaje entrañable.
El impacto de su fallecimiento se siente profundamente en el mundo artístico. La capilla ardiente se instaló en el tanatorio de la SE-30 de Sevilla, donde amigos, familiares y admiradores se reúnen para rendir homenaje a su vida y legado. Josele deja tras de sí una herencia rica y diversa que seguramente será recordada por generaciones.
Un recorrido musical que perdurará en el tiempo
Las canciones de Josele, junto con sus contribuciones al humor y la producción musical, garantizan que su influencia perdure. La música y el humor que creó son testimonio de una época y un reflejo de la cultura española que ha evolucionado a lo largo de los años.
Su legado no solo se mide en números o premios, sino en la conexión emocional que logró establecer con su público. A través de sus letras, risas y producciones, Josele se convirtió en un símbolo de la cultura popular española, y su memoria continuará viva en el corazón de quienes disfrutaron de su arte.


























