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Entrevista a David García Pérez, alcalde de Nules y líder municipalista

La política es un campo fascinante y complejo, lleno de personajes que han influido en la historia de una nación. En este contexto, entrevistamos a David García Pérez, un joven político que ha recorrido un camino interesante en su carrera, desde sus inicios en partidos tradicionales hasta su actual liderazgo en Unión Municipalista. Su perspectiva sobre la política española ofrece un vistazo a las dinámicas actuales y a las aspiraciones de un nuevo enfoque centrista en el panorama político.

David García nació en 1991 en Castellón. Es graduado en Magisterio de Educación Primaria por la Universidad CEU Cardenal Herrera, así como Máster en Gestión y Dirección de Centros Educativos por la UCH-CEU y en Dificultades del Aprendizaje y Trastornos del Lenguaje por la UOC. En el ámbito político, comenzó su andadura en el Centro Democrático y Social (CDS), el partido fundado por Adolfo Suárez tras su salida de la UCD. Durante su tiempo en el CDS, fue presidente de las Juventudes del partido entre 2009 y 2010, y ocupó varios roles de liderazgo, incluidos secretario general en Castellón y la Comunidad Valenciana, portavoz en Nules y secretario de Juventud en el Comité Ejecutivo Nacional.

Tras dejar el CDS, García se convirtió en uno de los fundadores de Ciudadanos de Centro Democrático (CCD), que luego fue refundado como Coalición de Centro Democrático. Actualmente es alcalde de Nules desde 2015, bajo las siglas de la plataforma localista Centrats en Nules, que preside desde 2018, y desde 2024 es presidente de Unión Municipalista.

Opiniones sobre los líderes políticos en España

David García ofrece una visión crítica pero respetuosa sobre los presidentes del gobierno español desde el inicio de la democracia. En su opinión, todos aquellos que asumen roles importantes en política merecen respeto, ya que, a su juicio, intentan lo mejor para su país. Sin embargo, destaca a Adolfo Suárez como su ídolo político, mencionando que fue el primero en unir a los españoles en un momento de polarización y conflicto.

García señala que Suárez fue un líder independiente que supo priorizar los intereses de España, y su legado sigue siendo relevante hoy en día. Suárez es para él, el modelo a seguir, un «presidente de consenso, honrado y moderado». En contraste, considera que sus sucesores han sido menos efectivos, gobernando para intereses partidistas y no para el país en su conjunto, lo que ha llevado a un «nivel de máxima gravedad» en el actual panorama político.

Evaluación de los presidentes del gobierno

Si tuviera que clasificar a los presidentes según su gestión, García lo haría de la siguiente manera:

  1. Adolfo Suárez: 10
  2. Calvo-Sotelo: 8
  3. Felipe González: 6
  4. Aznar: 5 (con errores significativos)
  5. Zapatero: Suspenso en economía, aunque positivo en derechos.
  6. Rajoy: Aprobado raspado, buenas decisiones económicas pero mala gestión de la corrupción.
  7. Pedro Sánchez: Anticipa que será recordado como el peor por contradicciones en sus promesas.

Esta valoración refleja la percepción de García sobre el legado de cada presidente, enfatizando su creencia en la importancia de una gestión responsable y centrada en el bienestar general.

Referentes políticos y su influencia

Adolfo Suárez no solo es un referente nacional para David García, sino también internacional. Aprecia a figuras como el expresidente francés Emmanuel Macron y Barack Obama por su estilo de gobernanza. García menciona que Suárez fue más que un presidente; también fue un líder en la Internacional Liberal y Progresista, lo que resalta su compromiso con valores democráticos en un contexto más amplio.

Otros referentes para García incluyen a Fraga, Carrillo, González, Tierno Galván y Miquel Roca, quienes jugaron roles clave durante la Transición española. García tiene una admiración particular por Lorenzo Olarte, ex presidente de Canarias, con quien ha compartido trayectoria política y personal.

Trayectoria en el CDS y su evolución ideológica

García se unió al CDS en su mayoría de edad, impulsado por una vocación centrista en un momento de polarización política en España. Aunque el CDS era un partido en declive, él vio la necesidad de un espacio moderado en respuesta a la crispación política. Además, abanderó un movimiento para revitalizar la ideología del partido, adaptándola a una realidad sociológica cambiante.

En 2009, lideró un intento de renovación ideológica durante el Congreso Nacional del CDS, buscando que el partido regresara a sus raíces liberales y progresistas. Sin embargo, este intento se encontró con resistencia por parte de miembros de mayor edad que abogaban por posturas más conservadoras. García critica la falta de apertura hacia nuevos temas sociales, como el matrimonio homosexual, que ya había sido legalizado en 2005 pero que algunos miembros del partido seguían rechazando.

Fundación de Ciudadanos de Centro Democrático y diferencias con otras formaciones

La creación de CCD fue un esfuerzo por proporcionar un espacio político que continuara el legado del CDS, pero con un enfoque más inclusivo. García subraya que CCD no nació como una respuesta a un contexto negativo, a diferencia de Ciudadanos, que surgió en un ambiente de descontento social y nacionalista en Cataluña. El enfoque de CCD es claramente municipalista, buscando fortalecer la autonomía local y representar a los ciudadanos en el ámbito político.

Las diferencias entre CCD y el Centro Democrático Liberal (CDL) también son significativas. Aunque ambos comparten una ideología liberal, el CDL se centró exclusivamente en el liberalismo, mientras que CCD fue más inclusivo, integrando a socialdemócratas y democratacristianos moderados. A pesar de estas diferencias, ambos grupos mantuvieron una relación cordial.

Postura sobre la inmigración y derechos humanos

La política migratoria de CCD refleja una postura humanista. García enfatiza que la vida de una persona no debería estar determinada por su lugar de nacimiento. Aboga por un enfoque que permita a los inmigrantes que buscan una vida digna en España ser bienvenidos, pero subraya la necesidad de un control adecuado para garantizar que se respeten los derechos de todos.

García considera que oponerse a la inmigración es un acto egoísta y poco humano, y enfatiza que la justicia debe prevalecer sobre la xenofobia. Su visión aboga por una sociedad más inclusiva, donde la diversidad se valore como un activo en lugar de una carga.

Posición sobre el aborto y otras cuestiones sociales

En cuanto a la Ley del Aborto, García señala que aunque hay problemas urgentes en España, esta cuestión no es una de sus prioridades. Su enfoque se centra en abordar los desafíos más apremiantes que enfrenta el país, utilizando una estrategia moderada y centrada en el diálogo.

Cuando su grupo no se presenta a las elecciones, García ha votado de forma variada, siempre desde una perspectiva moderada. En 2023, optó por votar en blanco, indicando que ninguna opción política ofrecía un proyecto que mereciera su confianza. Esto resalta su compromiso con la integridad y la necesidad de un cambio en el panorama político.

Simbolismo de los colores de CCD y su legado

El logotipo de CCD, con colores verde y naranja, refleja sus raíces en el CDS y UCD. Estos colores han representado históricamente a los partidos centristas en España. García subraya la importancia de mantener la identidad del centro político, que busca unir en lugar de dividir.

Unión Municipalista: aspiraciones y objetivos

Unión Municipalista, bajo la presidencia de García, cuenta con más de 300 fuerzas políticas en su seno, un número que sigue creciendo. Su objetivo es convertirse en la tercera fuerza política a nivel municipal y tener representación en las elecciones autonómicas de diversas comunidades. Esto demuestra una ambición clara de influir en la política a todos los niveles y de asegurarse de que las voces locales sean escuchadas en las decisiones que les afectan.

García cree firmemente en la necesidad de un espacio político que promueva la moderación y la cooperación desde el ámbito local, buscando un equilibrio entre lo social y lo económico. Su perspectiva ofrece una alternativa en un momento en que la polarización y el extremismo parecen dominar el discurso político.

Perspectivas sobre la política y la religión

En lo personal, García se identifica como católico, aunque ha tenido una relación complicada con la religión. Reflexiona sobre su experiencia en la Iglesia y cómo ha cambiado a lo largo del tiempo. Aunque se ha alejado de la práctica religiosa, todavía se siente identificado con ciertos valores cristianos y reconoce el papel positivo que algunas personas dentro de la Iglesia pueden desempeñar en la sociedad.

Su enfoque racional sobre la espiritualidad lo lleva a cuestionar la existencia de Dios y a reflexionar sobre la moralidad y la ética en la vida cotidiana. García enfatiza que la verdadera bondad debe surgir de nosotros mismos y no debe estar condicionada por dogmas o doctrinas.

Aficiones personales y su relación con el fútbol

Por último, García comparte su afición por el fútbol, habiendo sido un gran seguidor del Valencia C.F. en su juventud. Su primer trabajo fue como árbitro, lo que subraya su interés por el deporte. Sin embargo, confiesa que actualmente no sigue el fútbol de cerca, lo que refleja un cambio en sus prioridades y su enfoque hacia la vida.