El 15 de agosto es una fecha emblemática en Sevilla, un día que trasciende la mera celebración y se convierte en una jornada de encuentro espiritual y comunitario. En esta ocasión, la ciudad se llena de fervor y devoción al rendir homenaje a la Virgen de los Reyes, la Patrona de Sevilla, en una festividad que combina tradición, fe y cultura.
Este evento no solo es un acto religioso, sino también una manifestación de la identidad sevillana, donde miles de fieles y visitantes se unen para celebrar la solemnidad de la Asunción de la Virgen María. La historia y la cultura de Sevilla se entrelazan en esta festividad, que atrae a personas de todas partes para participar en un momento de recogimiento y alegría.
Celebraciones del 15 de agosto en Sevilla
La jornada festiva en Sevilla comienza desde temprano, con las misas de peregrinos que dan inicio a las celebraciones. Estas misas se llevan a cabo a partir de las cinco y media de la madrugada en la Santa Iglesia Catedral, donde la atmósfera se llena de un sentimiento de comunidad y espiritualidad. Cada año, cientos de fieles se reúnen, muchos de ellos provenientes de distintos puntos de la Archidiócesis, para rendir tributo a su Patrona, la Virgen de los Reyes.
Este evento es particularmente significativo para los sevillanos, quienes han mantenido vivas estas tradiciones a lo largo de los años. La participación masiva en las misas refleja la devoción y el respeto hacia la Virgen, así como el deseo de compartir este momento con otros creyentes.
La procesión de la Virgen de los Reyes
A las 08:00 horas se inicia la procesión de la Virgen de los Reyes, un momento culminante de la festividad. La imagen de la Virgen, conocida también como la imagen fernandina, sale por la emblemática Puerta de Palos de la Catedral, llevando consigo la fe y la esperanza de los sevillanos. Este año, la Virgen lucirá un hermoso manto rojo, una pieza bordada en oro sobre terciopelo granate, que fue donada por la duquesa de Montpensier, la infanta María Luis Fernanda de Borbón.
El manto, de estilo neobarroco y elaborado en el siglo XIX, es un símbolo de la rica herencia cultural de Sevilla, y su belleza añade un toque especial a la procesión. La imagen es acompañada por miles de devotos que caminan a su lado, creando un ambiente de fervor y solemnidad.
La misa estacional y la octava
Al finalizar la procesión, el arzobispo hispalense, Monseñor José Ángel Saiz Meneses, presidirá la Misa Estacional en el Altar del Jubileo. Este rito no solo representa el cierre de la procesión, sino también una oportunidad para que los fieles se reúnan en oración y reflexión. Este tipo de misa es un momento de gratitud y celebración por los favores recibidos y un momento para pedir por la intercesión de la Virgen.
Después de la misa, la imagen de la Virgen será trasladada a la Capilla Real, donde se llevará a cabo la octava. Desde el 15 hasta el 22 de agosto, a las ocho de la mañana, se celebrarán misas en honor a la Virgen, siendo predicadas por el capellán real Antonio Rodríguez Babío. La octava es una tradición que permite a los fieles continuar con sus actos de devoción y veneración a la Virgen.
Actividades en honor a la Virgen de los Reyes
Los días posteriores a la festividad principal también son importantes, ya que el 20 y 21 de agosto se llevarán a cabo besamanos a la Virgen de los Reyes. Estos actos permiten a los devotos acercarse a la imagen y rendirle homenaje de manera más personal. Los horarios son los siguientes:
- 20 de agosto: de 18:00 a 22:00 horas.
- 21 de agosto: de 09:00 a 14:00 horas.
Estos momentos son aprovechados por los fieles para expresar su devoción de una manera íntima, ofreciendo oraciones y solicitudes a la Virgen, así como agradecimientos por los favores recibidos.
Veneración a san Fernando
Otro evento significativo ocurre el 22 de agosto, cuando se abre la urna de san Fernando en la Capilla Real. Durante este día, los fieles tienen la oportunidad de venerar al santo, desde las ocho y media de la mañana hasta las doce y media de la tarde. San Fernando, conocido por su papel en la historia de Sevilla, es un símbolo de unidad y fe para la ciudad.
La veneración a san Fernando es otro aspecto que enriquece las celebraciones de agosto, resaltando la profunda conexión entre la Virgen de los Reyes y la historia religiosa de Sevilla.
La festividad del 15 de agosto no solo es un evento religioso, sino que también tiene un profundo significado cultural y social. Esta celebración atrae a turistas y visitantes de diferentes partes, quienes se suman a la comunidad para experimentar la fe sevillana. Las calles se llenan de vida, música y alegría, ofreciendo una oportunidad única para que todos se conecten con las tradiciones locales.
El ambiente festivo se complementa con actividades culturales, como conciertos y ferias, que se realizan en honor a la Virgen. Las comunidades locales participan activamente, organizando eventos que reflejan el orgullo y la identidad sevillana. Estas actividades contribuyen a la cohesión social y fomentan un sentido de pertenencia entre los habitantes.
Reflexiones finales sobre la festividad
En conclusión, el 15 de agosto en Sevilla es un día que encapsula la esencia de la ciudad: tradición, fe y comunidad. La celebración de la Virgen de los Reyes no solo es un momento de devoción, sino también una oportunidad para que los sevillanos se reúnan y celebren su identidad cultural. La riqueza de los eventos programados, desde las misas hasta las procesiones, ofrece un espacio para la reflexión y la celebración de la vida comunitaria.
Por lo tanto, el 15 de agosto se erige como una fecha clave en el calendario sevillano, donde se entrelazan la historia, la fe y la cultura, reafirmando la importancia de la Virgen de los Reyes en la vida de la ciudad.


























