Leandro Bustos es un referente en la comunidad conservadora británica en España, y su trayectoria ha estado marcada por un fuerte compromiso político y social. Su experiencia y visión sobre la política actual, tanto en el Reino Unido como en España, ofrecen valiosas perspectivas sobre el futuro de los conservadores en Europa.
– Para comenzar, ¿podría explicarnos qué es exactamente Conservatives Abroad Spain y cuántos miembros forman parte de esta organización?
– Conservatives Abroad Spain actúa como un puente institucional entre Londres y los militantes del Partido Conservador que residen en España y Portugal. Ofrecemos apoyo, información y un sentido de comunidad. Actualmente, contamos con aproximadamente entre 60 y 70 miembros que están al corriente de sus cuotas.
– ¿Cuál fue su motivación para unirse al Partido Conservador y cómo se identifica ideológicamente?
– Me afilié al partido a una edad temprana, alrededor de los 16 o 17 años, impulsado por mi admiración hacia Margaret Thatcher. Desde entonces, me considero un conservador no conformista, a la vez que liberal. Esta combinación puede parecer contradictoria, pero creo en la necesidad de evolucionar con los tiempos y adaptarse a los nuevos desafíos, manteniendo una base ortodoxa en cuestiones económicas.
– ¿Cuáles son sus referentes políticos tanto en el Reino Unido como en España? ¿Admira a figuras de otros partidos?
– Thatcher y Churchill son mis principales referentes británicos. He estudiado mucho sobre Churchill, admirando su carácter y su determinación, a pesar de sus excesos. En España, tengo una gran admiración por Esperanza Aguirre y por Isabel Díaz Ayuso. Aunque ambas son diferentes en enfoque, ambas representan cualidades que valoro en la política. También he encontrado inspiración en figuras de otros partidos, como José Carlos Mauricio, un destacado parlamentario de Coalición Canaria.
– ¿Quién considera que ha sido el mejor primer ministro británico y quién el peor?
– Sin duda, Churchill y Thatcher son los mejores. Tuve la suerte de conocer a Thatcher personalmente en dos ocasiones, y creo que su legado, junto al de Reagan y Juan Pablo II, fue clave para el colapso del comunismo. En cuanto al peor, creo que el actual líder laborista, Keir Starmer, representa un retroceso, con una economía estancada y una dirección política que se aleja de las lecciones del pasado.
– ¿Cuál es su opinión sobre la gestión de los primeros ministros conservadores posteriores a Tony Blair en los últimos 14 años?
– David Cameron intentó centrar al partido para atraer a más votantes, y aunque manejó bien la economía, su inclinación hacia los referendos fue un error estratégico. Theresa May enfrentó restricciones que limitaron su capacidad de decisión, mientras que Boris Johnson, a pesar de ser visto como una figura carismática, no logró una organización efectiva del partido. Liz Truss introdujo cambios económicos que, aunque válidos, fueron mal recibidos por los mercados. Por su parte, Rishi Sunak mostró agilidad al manejar la economía, pero no se preparó para las elecciones adecuadamente.
– ¿A qué atribuye la pérdida del gobierno por parte de los conservadores tras 14 años y cinco primeros ministros?
– La transformación del partido hacia un enfoque más centrista bajo Cameron pudo diluir nuestra base ideológica. Aunque logramos éxitos económicos, no supimos conectar con los votantes en cuanto a la esencia conservadora. Los errores en la gestión del Brexit y la crisis del COVID-19 también han impactado negativamente. La fragmentación del voto de derecha con la aparición de Reform UK benefició a los laboristas, quienes, a pesar de contar con menos votos, lograron ganar escaños.
– En el contexto ideológico del Partido Conservador, ¿cómo se comparan con el PP o VOX en España?
– Nos identificamos más con el PP, ya que pertenecemos al mismo grupo internacional, la Unión Internacional Demócrata (IDU), y compartimos valores fundamentales. La mayoría de los conservadores británicos en España se alinean con el PP, siguiendo las directrices del partido en Londres.
– Antes del Brexit, el Partido Conservador no pertenecía al PPE, sino a los Conservadores y Reformistas Europeos. ¿Qué implicaciones tuvo esto?
– Es cierto. Aunque compartíamos grupo con VOX, siempre hemos considerado al PP como nuestro partido hermano en España. La decisión de salir del PPE reflejó una búsqueda de una identidad más alineada con nuestras bases. En las elecciones europeas de 2009, el eurodiputado Daniel Hannan instó a los británicos en España a votar por Alternativa Española (AES), pero eso fue una opinión personal y no reflejó la postura oficial del partido.
– ¿Qué piensa de VOX? ¿Se puede comparar con el Partido de la Reforma de Nigel Farage?
– VOX ha capitalizado una oportunidad en el contexto político español, presentándose como un partido populista que responde a las inquietudes de la gente. No es radical en el sentido estricto, pero su enfoque es más sobre promesas que sobre soluciones claras. En cambio, el Partido de la Reforma se centra en la soberanía y la inmigración, aunque ambos comparten características populistas, sus raíces y enfoques son diferentes.
– ¿Qué diferencias ve en términos económicos y morales entre VOX y Reform UK?
– Reform UK tiende a centrarse menos en cuestiones morales, priorizando la economía y la colaboración entre empresarios y trabajadores. Ambos partidos son críticos del movimiento «woke», pero en el caso de VOX, su enfoque en la inmigración es más prominente, mientras que Reform UK se preocupa más por la economía en general.
– En términos de política, ¿cuáles son las diferencias entre el PP y el Partido Conservador?
– En lo económico, tenemos similitudes significativas; ambos buscamos políticas de crecimiento y estabilidad. Sin embargo, en cuestiones morales, la religión juega un papel más central en la política española. En el Reino Unido, la religión es vista como una cuestión más personal y no suele influir tanto en el ámbito político.
– ¿Qué diferencias ideológicas aprecia entre PSOE y el Partido Laborista?
– El actual primer ministro británico, Keir Starmer, se alinea ideológicamente con Pedro Sánchez, representando un socialismo más a la izquierda. Aunque Sánchez busca alianzas con varios grupos, Starmer no necesita apoyos para gobernar, lo que le da una ventaja en ciertos aspectos.
– ¿Podría trazar paralelismos entre políticos españoles y británicos? Vamos a citar algunos. ¿Qué opina sobre José María Aznar?
– Aznar tiene similitudes con Thatcher, especialmente en términos de su enfoque económico y su patriotismo.
– Y sobre Mariano Rajoy?
– Lo compararía con George Osborne, quien fue un ministro de Hacienda centrado en la economía, similar a lo que Rajoy intentó hacer.
– ¿Qué hay de Isabel Díaz Ayuso?
– Me parece comparable a Kemi Badenoch, actual líder del Partido Conservador, por su defensa de una economía liberal y su fuerte sentido de identidad cultural.
– En cuanto a Alberto Núñez Feijóo, ¿con quién lo podría relacionar?
– Lo veo similar a Theresa May, ya que ambos podrían enfrentarse a retos en coalición. Feijóo, sin embargo, deberá abordar reformas estructurales que May no tuvo que implementar.
– ¿Y qué opina de Santiago Abascal?
– Abascal tiene un enfoque más firme en sus convicciones en comparación con Farage, quien es más persuasivo y se centra en cifras concretas sobre economía e inmigración.
– ¿Cómo clasificaría a Pedro Sánchez?
– Lo compararía con Nicola Sturgeon, en el sentido de que ambos son políticos oportunistas que buscan mantenerse en el poder a cualquier costo.
– En relación a José Luis Rodríguez Zapatero, ¿quién sería su equivalente británico?
– Lo veo como Michael Foot, quien lideró la oposición laborista durante el mandato de Thatcher y estaba muy a la izquierda.
– Y Pablo Casado, ¿con quién lo compararía?
– Me recuerda a Michael Gove, ambos tienen un enfoque astuto, y esperaba más de ellos en la política.
– ¿Qué opina sobre Donald Trump? ¿Quién ha sido el mejor presidente de EE. UU. para usted?
– Trump ha estado cumpliendo sus promesas de campaña, lo que refleja su enfoque empresarial. Para mí, el mejor presidente ha sido Ronald Reagan, y los Bush también fueron líderes firmes con buenas gestiones económicas, aunque cada uno enfrentó diferentes desafíos.
– En cuanto a los presidentes del gobierno español, ¿cómo los clasificaría de mejor a peor?
– Aznar, Rajoy, Adolfo Suárez, Calvo-Sotelo, Felipe González, Zapatero y finalmente Pedro Sánchez.
– ¿Es usted creyente? ¿Cuál es el rol de la religión en su vida?
– Soy católico practicante, y la religión juega un papel significativo en mi vida y en mi visión del mundo.


























