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El Corpus recupera la custodia llevada por costaleros tras un siglo

La festividad del Corpus Christi en Sevilla ha sido un evento que no solo celebra la tradición religiosa, sino que también sirve como un punto de encuentro cultural y social para miles de personas. Este año, la procesión ha recuperado un aspecto histórico muy significativo: la Custodia de Arfe ha sido portada por costaleros por primera vez en casi un siglo. Esta innovadora decisión ha atraído a un gran número de sevillanos y visitantes, quienes han podido disfrutar de una jornada repleta de fervor y devoción.

El regreso de la Custodia de Arfe

La Custodia de Arfe, un emblemático símbolo del arte sacro sevillano, ha sido el centro de atención en la procesión del Corpus Christi de 2023. Esta obra maestra, que data de 1700, ha sido una pieza fundamental en las celebraciones de la festividad, pero su transporte ha cambiado a lo largo de los años. En 1927, se decidió que no fuera llevada por costaleros, una práctica que ha sido restaurada este año, lo que añade un toque especial a la celebración.

Este cambio ha permitido que 30 hombres, en un esfuerzo colaborativo y simbólico, porten la custodia, redescubriendo así una tradición que había permanecido ausente durante más de 95 años. La decisión de reintroducir a los costaleros también ha revitalizado el sentido de comunidad entre los participantes, quienes se sienten parte de una rica herencia cultural.

Un recorrido lleno de simbología

El itinerario de la procesión ha sido cuidadosamente planificado para mostrar los lugares más emblemáticos de Sevilla. Comenzando a las 09:00 horas, después de la Santa Misa celebrada en el Altar del Jubileo, el recorrido ha atravesado el corazón de la ciudad, culminando alrededor de las 12:45 horas. Este año, la procesión ha destacado por su afluencia de público, a pesar de las altas temperaturas que han acompañado la jornada.

  • El cortejo ha estado encabezado por niños carráncanos.
  • Las hermandades han desfilado por orden de antigüedad.
  • La nueva parihuela de la Custodia ha sido una de las principales atracciones.
  • La participación de autoridades locales ha añadido un matiz institucional al evento.
  • Se ha registrado un aumento en la decoración de altares y escaparates, rivalizando en belleza y creatividad.

El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha calificado la jornada como «magnífica», destacando la gran afluencia de público y la participación activa de las hermandades. Esta afirmación subraya la importancia del Corpus Christi no solo como evento religioso, sino también como una celebración cultural que une a la comunidad.

Presencia de autoridades y figuras destacadas

La procesión ha contado con la presencia de importantes figuras políticas y religiosas, incluyendo a la consejera de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, y al presidente de la Diputación de Sevilla, Javier Fernández. Esta visibilidad institucional resalta la relevancia que tiene la festividad en el calendario cultural y social de la ciudad.

Fernández ha destacado el valor del Corpus Christi como una manifestación de la identidad sevillana, afirmando que «la tradición regresa a las calles y Sevilla se reencuentra con su historia de patrimonio cultural». Este tipo de declaraciones refuerzan la idea de que el Corpus Christi es más que una simple celebración religiosa; es un festival que abraza el arte, la historia y la comunidad.

El desfile y la diversidad de participantes

La procesión ha sido un desfile vibrante que ha incluido a varias hermandades, cada una aportando su propio estilo y significado. Ante la Custodia, se han presentado las imágenes de Santa Ángela de la Cruz, San Isidoro, y la Inmaculada Concepción, entre otros. Este aspecto multidimensional del evento refleja la rica diversidad de la tradición religiosa sevillana.

  • Las representaciones de hermandades de penitencia han enriquecido el evento.
  • La participación de bandas de música ha añadido una dimensión festiva.
  • Las autoridades religiosas, encabezadas por el arzobispo, han honrado el evento con su presencia.
  • Las insignias basilicales han sido un recordatorio visual de la historia religiosa de Sevilla.

El paso del Santísimo, escoltado por figuras religiosas de gran renombre, ha sido un momento de gran solemnidad, mientras que el acompañamiento musical ha aportado una atmósfera de alegría y celebración. Sin duda, este desfile es una representación de la fe, el arte y la cultura en su máxima expresión.

Decoración y altares: un despliegue de creatividad

Este año, las portadas del Corpus Christi han sido un homenaje a la Esperanza de Triana y La Redención, destacándose por su impresionante altura de 17 metros y su ornamentación floral. Las decoraciones han incluido panes y racimos de uvas, símbolos tradicionales que evocan la festividad. Este tipo de ornamento no solo embellece las calles, sino que también crea un ambiente festivo que atrae tanto a locales como a turistas.

Además, la participación de 16 altares decorados a lo largo de la ruta ha añadido un nivel adicional de esplendor. Los escaparates y balcones de las casas han competido en un certamen municipal, convirtiendo las calles en una verdadera galería de arte al aire libre.

Traslados de otras imágenes religiosas

Además de la procesión principal, otros traslados de imágenes han tenido lugar simultáneamente. La Virgen de la Hiniesta Gloriosa, por ejemplo, ha regresado a su sede en San Julián después de presidir el altar de la plaza de San Francisco. Este tipo de actividades complementan la festividad principal y enriquecen la experiencia religiosa de la comunidad.

  • El cortejo de la Hiniesta ha incluido un recorrido por varias calles emblemáticas.
  • Se ha planificado un horario específico para el regreso del Señor de la Cena, en conmemoración de su aniversario.
  • La flexibilidad en los itinerarios refleja la adaptabilidad y la riqueza de la tradición.

El regreso del Señor de la Cena, que ha sido un evento esperado, también se ha visto afectado por las indicaciones del Consejo General de Hermandades y Cofradías, resaltando el papel de la organización en la celebración de la festividad.