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Significado de las cruces en las plazas de Sevilla

Explorar Sevilla es sumergirse en un mar de historia y tradición. Entre sus calles y plazas, las cruces destacan como elementos significativos que no solo embellecen el paisaje urbano, sino que también cuentan relatos del pasado de la ciudad. Pero, ¿qué nos revelan realmente estas cruces sobre la historia y la cultura de Sevilla?

Al pasear por el casco antiguo, es común encontrar cruces de diversos estilos y materiales. Cada una de ellas tiene una historia que contar, reflejando eventos históricos, tradiciones religiosas y la evolución social de Sevilla a lo largo de los siglos.

Significado histórico de las cruces en Sevilla

Las cruces presentes en las plazas de Sevilla son más que meros adornos; son testigos silenciosos de un pasado lleno de significado. Cada cruz indica que, en algún momento, existió un cementerio en esa zona, o un evento relevante tuvo lugar allí, o se localizaba un edificio importante.

Estas cruces también cumplían funciones prácticas. Según el guía turístico Jesús Serrate, muchas de ellas servían como puntos de referencia en el camino. Se conocían como cruces de Humilladero y se ubicaban en las entradas y salidas de la ciudad, simbolizando un acto de reverencia y búsqueda de protección.

Las cruces más emblemáticas de Sevilla

Dentro del vasto legado de cruces en Sevilla, algunas destacan por su historia y significado. A continuación, se presentan algunas de las más emblemáticas:

  • Cruz del Salvador: Un vestigio del antiguo cementerio bajo la iglesia.
  • Cruz de Santa Marta: Marcó la ubicación del antiguo hospital de leprosos.
  • Cruz de la Casa Pilatos: Punto de inicio del histórico viacrucis sevillano.
  • Cruz de las Mercedarias: Relacionada con el antiguo cementerio de San Bartolomé.
  • Cruz de San Julián: Testigo de la peste negra en la ciudad.
  • Cruz de La Cerrajería: Un símbolo de la historia urbana de Sevilla.
  • Cruz del Molviedro: Recuerda una antigua ermita de la Sevilla medieval.

La cruz del Salvador: un cementerio bajo la iglesia

Esta cruz, conocida como la Cruz de las Culebras, se encuentra en la antigua calle de las Culebras y es un vestigio del cementerio que aún permanece bajo la Iglesia del Salvador. En su base, una lápida revela la Ley 11 del rey Juan I, que sancionaba a quienes no se arrodillaran al paso del Santísimo Sacramento.

La cruz de Santa Marta: legado del antiguo hospital de leprosos

Construida en 1564, esta cruz originalmente se ubicó en los alrededores del antiguo Hospital de Leprosos, establecido por Fernando III. La cruz, que representa tanto al crucificado como a la Quinta Angustia de María, fue objeto de vandalismo en 2023, pero tras una restauración exhaustiva, ha recuperado su esplendor.

Es relevante mencionar que su ubicación actual no fue la original; antes estaba situada en el extrarradio de la muralla de la Macarena.

Cruz de la Casa Pilatos: un símbolo del viacrucis

La cruz de la Casa Pilatos marcaba el inicio del Viacrucis, un recorrido que daba paso a la Semana Santa sevillana. Este recorrido, compuesto por 29 estaciones, guiaba a los peregrinos al salir de la ciudad. Una placa en latín a su lado indica que es la primera estación.

Sin embargo, esta tradición fue decayendo poco a poco, hasta su desaparición definitiva en 1873.

Según Jesús Serrate, esta cruz es un símbolo de la herencia constructiva del ladrillo en un estilo gótico, representando la rica historia de la ciudad que ha perdurado a lo largo de los siglos.

Cruz de las Mercedarias: historia de la iglesia de San Bartolomé

La cruz de las Mercedarias representa el antiguo cementerio de la Iglesia de San Bartolomé. Este cementerio, que fue testigo de numerosas historias, logró sobrevivir al devastador incendio y los daños sufridos durante la Guerra Civil. Su conservación es vista como un hecho casi milagroso que conecta a los sevillanos con su pasado.

Cruz de San Julián: un testigo de la peste negra

Aunque asociada a un antiguo cementerio, la cruz de San Julián también estuvo vinculada a los enfermos de tuberculosis. Durante la Guerra Civil, la Hermandad del Silencio la resguardó tras el incendio de la parroquia en 1932, y fue devuelta a su lugar original después de la reconstrucción en 1946.

Cruz de La Cerrajería: un ícono urbano

Forjada en 1692 por Sebastián Conde, la cruz de La Cerrajería se ubicó inicialmente en la antigua plaza de la Cerrajería. Su trayectoria la ha llevado a diversos puntos de la ciudad, incluyendo el Museo de Bellas Artes y, finalmente, la Plaza de Santa Cruz.

Diseñada como una «cruz farola», esta pieza está adornada con cuatro serpientes, que aluden a la leyenda de la calle Sierpes. Aunque no hay documentación que lo confirme, se cree que su ubicación actual coincide con el antiguo cementerio de la Iglesia de Santa Cruz, que fue destruida durante la ocupación francesa.

Cruz del Molviedro: recuerdo de una antigua ermita

La cruz de la Plaza del Molviedro hace mención a una antigua ermita que fue derribada para dar paso a la Capilla de Nuestra Señora del Mayor Dolor, sede de la Hermandad de Jesús Despojado. Este lugar estaba situado en el antiguo barrio de la Mancebía, cerca de la Laguna de la Feria.

En este entorno existía una pequeña bolsa de agua conocida como la «Laguna de la Pajería», que también dio nombre a la antigua Plaza o Compás de la Laguna.

La presencia de estas cruces en Sevilla es un recordatorio de su rica historia y de cómo la ciudad ha sabido preservar su patrimonio cultural a lo largo de los siglos. Como señala Jesús Serrate, Sevilla es un referente mundial por su religiosidad, manifestada de diversas maneras y reflejada en su sublime imaginería.